domingo, 31 de mayo de 2009

EL "TRABAJO SUCIO" DE LAS OPTICAS

¿Te has preguntado alguna vez que es lo que pasa cuando llevas unas gafas a la óptica, que se le ha torcido una varilla (más conocido como patilla) o se le ha caído una plaqueta (la pieza de silicona que sujeta la gafa al puente de la nariz)? Porque muchas, muchas veces, cuando sale no sale ni mucho menos como entró: ajustadas (cuando igual no lo pediste), con las plaquetas nuevas y sobre todo limpísimas, y no hablo sólo de lo cristales...


Lo de la foto sólo ha sido para exagerar un poco (sera que me estoy volviendo andaluz) y porque me parece una foto graciosa, porque mejor no pongo una real... ¡¡Hay gafas que enteramente se van corriendo por la mesa de lo sucias que están!!

Advertencia: estas explicaciones pueden herir gravemente su sensibilidad.

Se suelen ensuciar en la parte de las plaquetas, detrás de los tornillos, de color verde-negro. Fruto de mezcla de la grasa de la cara, junto con el sudor y piel muerta, forma en ocasiones una pasta que se mete en los huecos de la plaqueta, en ocasiones cristaliza y hay que romperla con el destornillador. Luego, venga a echar alcohol y muchas veces te ves frotando las gafas con un cepillo de dientes con jabón. Lo peor es cuando sin querer te clavas el destornillador todo manchado de esa cosa... vamos que igual pillamos algo un dia de estos!

Otras muchas veces tienen también una pasta de color marrón rodeando el aro de la gafa, seguramente de maquillaje que ha ido acumulandose día tras día. Esta pasta sí que es difícil de quitar, yo he necesitado a veces acetona para quitarla (y eso es lo que pasa con el maquillaje?)
Pues en ese caso da mas cosa porque si que se podría evitar, no es el caso de cuando se "ponen feas" las plaquetas porque la silicona se deteriora en pocos años...

Dejando atras el óxido, las varillas de metal que se ponen negras e incluso hacen sierra cuando son corroídas por el sudor (y hacen verdaderas heridas en la cara), la verdad es que se encuentra de todo en ese microcosmos que son las gafas. Las de pasta no estan exentas de estas cosas (suelen ir con grasa de la cara por la parte interna) pero hay que decir que suelen aguantar mejor el paso de los años, hasta que la pasta se "acristala" y se te rompe cuando quieres ajustarla. Pero sobre "accidentes" ya hablare otro día...

Espero que cuando llevéis las gafas a la óptica recordéis que hay un trabajo sucio detrás totalmente desconocido y nunca remunerado. Para que no os de la prisa cuando las llevéis, porque igual la persona que está con tu gafa está dándole al cepillito...

Actualización del 18/08/09

Un lector de este blog que dio con el a través del foro opticos-optometristas (del cual formo parte y os aconsejo que os acerquéis) cuyo nombre de guerra es ayatolah, me comentó que tiene un álbum en flickr con fotos de piezas de gafas y monturas llenas de suciedad. Para los estómagos más fuertes, aquí os dejo el enlace.

4 comentarios:

El rincón de TxEtXu dijo...

Jejeje, a mis primeras gafas de metal les pasó lo de la patilla comida por el sudor. También las partí por el puente intentando demostrarle a un amigo que eran "i-rompibles" y me las soldarón en una relojería. Te puedes imaginar como acabarón, hechas un cristo. Con lo feas que eran, con ellas parecia Emilio Aragón en VIP noche.

Un abrazo,

María José dijo...

Miguel Ángel:

Hace un mes que adquirí mis primeras gafas. En la óptica tuvieron que volver a graduarme la vista (por presbicia) porque la receta del oftalmólogo estaba equivocada. ¡¡ Fíjate !!

Este blog también es interesante.

Un saludo.

Nuria dijo...

Miguel Ángel, lo has puesto demasiado fácil, demasiado suave. Que las gafas no están tan limpias como lo has puesto. Que están peor. Cuando empecé a trabajar como óptica diplomada, me hicieron una recomendación: la vacuna del tétanos.

Miguel Angel dijo...

Efectivamente, nuria. A mí también me lo dijeron. De hecho, cuando me pincho con el destornillador me pregunto cómo no me ha salido aún nada chungo en la mano... Será que ya estamos inmunizados